Carga Viral

No soy médico, ni tengo ninguna carrera de las que puedan desarrollar este tema, así que sólo voy a tratar de publicar datos contrastados y poner sus referencias.

La siguiente definición es una muy simple extraída de la Wikipedia.

“Carga viral es la cuantificación de la infección por virus que se calcula por estimación de la cantidad de partículas virales en los fluidos corporales, como por ejemplo ARN viral por mililitros de sangre.”

Este es y ha sido un indicador usado en la clínica con pacientes con infecciones víricas desde que se dispone de herramientas para la cuantificación de virus de una determinada muestra biológica (usualmente sangre), la “famosa” PCR (o más precisamente la rRT-PCR en el caso del coronavirus). Esta cantidad de partículas víricas por unidad de volumen es la carga viral.

Uno espera que a menor carga viral menor sea la manifestación clínica de la enfermedad. Y ese es el quid, bajar la carga viral para bajar la carga de la enfermedad.

Sea cual sea el método de obtención de una carga viral ésta se suele expresar en escalas logarítmicas de base 10. Para los no muy duchos en interpretar estos números se expresan en copias  por unidad de volumen (usualmente por ml). Entiéndase “copia” como cada una de las secuencias diana de la PCR, es decir y abreviando, que se puede asimilar copia a partícula vírica asumiendo que una partícula vírica contiene una sola copia amplificada por la PCR y que la inmensa mayoría de las copias se encuentran encapsuladas dentro de una partícula vírica con capacidad infectiva.

Se ha observado que en muestras clínicas los infectados presentan en su mayoría una alta carga viral (entre 104 y  108 copias de genoma/ml por muestra naso faríngea o de saliva). (Esto es dentro de un cuerpo humano).

Esto es  lo que le da la facilidad de tranmisibilidad de contagio e infectividad a este virus. Y esta es la principal vía de contagio, la transmisión persona a persona a través de las secreciones de personas infectadas, principalmente por contacto directo con gotas respiratorias de más de 5 micras (capaces de transmitirse a distancias de hasta 2 metros) y las manos o los fómites (cualquier objeto carente de vida) contaminados con estas secreciones seguido del contacto con la mucosa de la boca, nariz u ojos

Extraído de;

 

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/20200326_ITCoronavirus.pdf

Otro dato contrastado, extraído del anterior informe es:

La permanencia de SARS-CoV-2 viable en superficies de cobre, cartón, acero inoxidable y plástico ha sido de 4, 24, 48 y 72 horas, respectivamente en condiciones experimentales a 21-23ºC y humedad relativa del 65%, siendo los resultados muy similares a lo observado con SARS-CoV-1.

Del mismo modo, se ha podido detectar el virus en algunas muestras de aire en dos hospitales de Wuhan, a diferentes concentraciones. Si bien la mayoría de las muestras fueron negativas o el virus se detectó en concentraciones muy bajas (menos de 3 copias/m3) en algunos lugares se detectó a mayor concentración: en los baños de pacientes (19 copias/m3) y en las habitaciones designadas para retirar el EPI de los sanitarios (18-42 copias/m3). Tras aumentar la limpieza de los baños y reducir el número de sanitarios usando las habitaciones, se redujeron los contagios. Se desconoce el significado de estos hallazgos y si la cantidad detectada puede ser infectiva . Durante el brote de SARS-CoV-1 de 2003 se pudo detectar la presencia del virus en el aire de habitaciones de pacientes hospitalizados y mediante modelización matemática, se sugirió que la vía aérea pudo ser una vía de transmisión de la infección.

Aparte del informe original:

Aerosol and Surface Stability of SARS-CoV-2 as Compared with SARS-CoV-1

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMc2004973

“Encontramos que la estabilidad del SARS-CoV-2 era similar a la del SARS-CoV-1 en las circunstancias experimentales probadas.”

“la posibilidad de que las personas infectadas con SARS-CoV-2 eliminen y transmitan el virus mientras están asintomáticos”

Los virus se aplicaron a cobre, cartón, acero inoxidable y plástico mantenidos a una temperatura de 21 a 23°C y 40% de humedad relativa durante 7 días.

Se generaron con el uso de un nebulizador Collison de tres chorros y se alimentaron a un tambor Goldberg para crear un ambiente en aerosol. El inóculo dio como resultado valores de umbral de ciclo entre 20 y 22, similares a los observados en muestras obtenidas del tracto respiratorio superior e inferior en humanos.

Y los resultados son los conocidos.

Si se observan los gráficos se ve la carga viral expresadas en unidades desde que sale de un cuerpo humano, hasta que se deposita en una superficie y con el paso del tiempo se van desactivando en los tiempos ya conocidos.

Después de toda esta documentación técnico-científica, pasamos a nuestra realidad, la que ahora podemos denominar “Gestión de Servicios para el control de Organismos nocivos” nuestra profesión y a los casos que nos encontramos en el día a día actual.

Y todo viene definido en la  norma UNE 16636:2015. “Servicios de gestión de plagas, requisitos y competencias” y del Real Decreto 830/2010, de 25 de junio, por el que se establece la normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas.

El primer punto lo tenemos en la Identificación. Ya tenemos actualmente información suficiente

Hay que pasar al segundo paso Diagnóstico de situación, que irá acompañado de una inspección y una evaluación de riesgos para el cliente y la instalación  y una definición del marco legal de la instalación (No es lo mismo una residencia de ancianos, una industria alimentaria o una oficina, aparte de los requisitos del cliente ya sean propios de él o voluntarios)

En la situación actual, incluiría muy encarecidamente los riesgos para nuestros técnicos.

Sobre el tema de evaluación de riesgos para el cliente y la instalación y los riesgos para nuestros técnicos. Surgen muchas preguntas

Como cual es la carga viral que vamos a encontrar en nuestro cliente y por ende van a encontrar nuestros técnicos, va a ser muy difícil responder a esa pregunta.

Pero que estos estudios están hechos en laboratorio con una simulación de una respiración humana, a una temperatura y una humedad, no sabemos como se va a comportar el virus en otras condiciones de campo, que pueden ser peores o mejores, con otros parámetros y tampoco como se va a comportar según la estación, la primavera está en ciernes.

Sí que existen medios, ya se que lo que voy a decir ahora es un imposible, para comprobar la carga viral de un espacio previo a la aplicación y posterior. Serán métodos parecidos a los que se han realizado los estudios que hemos visto anteriormente, determinar la carga viral ambiental (aire y superficies) mediante una toma de muestras antes y después de las operaciones que pudieran ser comparadas a un estándar determinado. Lamentablemente no existe, que yo sepa, ningún estudio que establezca que carga viral ambiental de coronavirus es necesaria para infectar una persona por lo que no ha sido posible hasta ahora establecer ningún límite seguro de exposición ambiental a este agente.

Ahora es imposible, pero quizás en un futuro, cuando pase esta crisis, la sociedad esté concienciada de lo que es una desinfección y el sector sea capaz de formarse y profesionalizarse en ese campo. Será una buena oportunidad y con esto cumpliríamos uno de los últimos pasos de la norma 16636 Evaluación: Confirmar la eficacia del Servicio y para una desinfección, ésta es la única forma.

Pero no nos desviemos, ¿qué carga vírica vamos a encontrar?. Caso confirmado (Según la OMS) Persona con infección por el 2019-nCoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, independientemente de los signos y síntomas clínicos, podría ser  un indicador, pero sabiendo el dato anterior que las personas asintomáticas también pueden presentar carga vírica,  con lo cual el dato de caso confirmado es relativo. Existe otro factor al menos en el estado español, relativamente, se podría tener en cuenta que es la afectación por Edad.

Y con ese dato también se sabe el tipo de instalación que puede ser más proclive a mayor carga virica y desgraciadamente como todos conocemos el sector hospitalario y en sector geriátrico, son dos de ellos.

Todos estos datos  junto con la inspección de la instalación, en el  Diagnóstico de situación que irá acompañada de una inspección y una evaluación de riesgos para el cliente y la instalación.

A continuación se desarrollará el Plan de Gestión actualmente disponemos de varios protocolos de asociaciones , ministerio y comunidades autónomas, que inciden bastante en el tema y profundizan conjuntamente en la limpieza que para  una desinfección puede ser vital.

Luis Lozano 

Responsable  Técnico

Jordi Sanz

Biólogo

www.sigeam.com

sigeam.info

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